Desde el 1 de enero de 1999 y hasta el
31 de diciembre de 2001, nos encontraremos en la etapa transitoria. Se han establecido los
tipos de cambio irrevocables de las
monedas de los Estados miembros participantes, frente al Euro. Se está desarrollando la
legislación relativa a la introducción del Euro a nivel europeo, nacional y regional. El
sistema TARGET ya se encuentra operativo.
El Euro es una moneda en sentido
propio, y aunque ya se han diseñado las monedas y billetes, su circulación está muy
limitada. Su uso se circunscribe a las operaciones de política monetaria, las
transacciones interbancarias y las emisiones de Deuda Pública. Fuera del mercado
monetario no hay obligación de utilizar el Euro, pero tampoco se prohibe su uso a las
empresas y particulares que lo deseen.
Es la etapa en la que las
Administraciones Públicas y las empresas deben prepararse para la conversión.
El
1 de enero de 2002, se inicia la puesta en circulación de los
billetes y monedas en euros y céntimos de euro. Durante dos meses,
hasta el 28 de febrero, el euro y la peseta convivirán juntos.
A partir del 1 de marzo de 2002, sólo utilizaremos en euro como
moneda de curso legal. La peseta desaparecerá como medio de pago
físico.